El Canto de las Auroras

4. Noviembre 2009 | Por Alberto Turón Lanuza | Categoria: Artículo de Portada, Etnografía, Tradiciones

Desde bien antiguo, muchos lugares de España mantienen la tradición del canto de las auroras. Su origen se remonta al siglo XVIII, momento en que florecen gran parte de las manifestaciones de religiosidad popular que se han ido gestando durante las décadas previas.

Ésta concretamente va ligada a la salida de los primeros Rosarios públicos, costumbre que se inició a finales del siglo XVII. El rezo del Rosario ya había sido instaurado por Cofradías y Hermandades mucho tiempo antes, pero es en este momento cuando lo religioso comienza a trascender más allá de los templos y de la ortodoxia oficial. Es entonces cuando, por ejemplo, se llenan las calles de los pueblos de retablos callejeros, cruces y otros símbolos religiosos. La religión se manifiesta de manera más espontánea, menos ligada a la jerarquía eclesiástica, aunque no por eso menos devota.

auroras-mallan-1El Rosario de la Madrugada, o Rosario de la Aurora, es una modalidad muy específica de estos rosarios públicos; en él las congregaciones recogen a los fieles en procesión para asistir al rezo del rosario en la misa llamada “de alba”, es decir, a primera hora de la mañana.

La finalidad de este culto precoz es permitir la asistencia al culto de los trabajadores del campo, que comenzaban muy pronto su jornada laboral, o de los pobres y marginados, que no se atrevían a asistir al culto ordinario por su indumentaria. Esto contribuiría a la popularización del rosario de madrugada o Rosario de la Aurora y explicaría su enorme arraigo en la sociedad, hasta el punto de que aún hoy se sigue manteniendo en muchos lugares de España.

Pero el interés de esta celebración, desde el punto de vista musical, reside en la peculiar forma en que se anunciaba el rezo del rosario: grupos de hombres recorrían el pueblo desde primera hora de la madrugada entonando cantos, los que se conocen como “auroras”, cuya finalidad era que fueran escuchados por los habitantes de las casas y que éstos se unieran a la comitiva, cuyo recorrido finalizaba a la puerta de la iglesia en el momento en que comenzaba el rezo del rosario. Así, el nombre de “despertadores” con que también se les conoce, sugiere de manera inequívoca la misión de estos grupos de cantantes, a quienes se les llama también “despertadores” o, en algunos lugares, “auroros”.

En Aragón son muy populares los Despertadores de Híjar, Torrecilla de Alcañiz o La Cañada de Verich, aunque son muchas las localidades en las que se interpretan todavía estos cantos en la madrugada de las principales festividades locales. En la actualidad, al igual que muchas otras tradiciones, también participan las mujeres en la comitiva. En lugares los cantores no se acompañan de ningún instrumento; en otros las auroras se cantan al son de grupos de músicos, ya sean instrumentistas populares o la banda de música. En algunos sitios es costumbre que los mayordomos de la fiesta preparen en su casa una pequeña colación a base de pastas y moscatel para que el cortejo pueda reponer fuerzas y, algo importante en muchas ocasiones, engañar al frío.

2 comentarios
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  1. !10 point ta bueno¡

    Es algo asi como los celestinos de díos..
    :)

  2. Os recomiendo el libro que el Ayuntamiento de Híjar y el Centro de Estudios del Bajo Martín publicó hace unos años. Se incluian más de 60 coplas distintas de los Despertadores de Híjar, los mismos que participan en una de las procesiones más curiosas de la Semana Santa del Bajo Aragón, la procesión de los despertadores.

    Contacto:
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