La Fiesta de los Trucos en el Valle de Chistau

12. Enero 2010 | Por Alberto Turón Lanuza | Categoria: Etnografía, Tradiciones

Como es habitual cada año, el próximo día 17 de enero cientos de ciudadanos acudirán a sus parroquias acompañados de sus mascotas para que reciban la bendición de San Antón, patrón de los animales cuya festividad se celebra ese día. Este rito deriva de una antigua tradición según la cual la protección del santo, de quien se dice que tenía la virtud de curar las enfermedades de los animales, evitaba que las caballerías, bestias de carga o arrastre, el ganado y en general todos aquellos animales de los que dependía la subsistencia del pueblo se vieran aquejados de ningún mal.

La fiesta, implantada debido a la veneración que en España se ha venido profesando a San Antonio Abad, posiblemente extendida desde el siglo XIV, sería la versión cristiana de otros antiguos ritos de purificación, muy arraigados entre nosotros y que solían tener como elemento común la hoguera, al considerarse al fuego como elemento depurador y ahuyentador de los espíritus perniciosos que pudieran enfermar a los animales. De ahí que la noche anterior a San Antón se sigan encendiendo hogueras no sólo con el fin de pasar un buen rato bailando, cantando y asando patatas, carne, longanizas o chorizos, sino que en algunos casos se hace desfilar junto a ellas a los animales con la esperanza de que este contacto con el fuego purificador mantenga alejadas de ellos plagas y enfermedades.

Sin embargo, el hermoso valle de Chistau, en el Sobrarbe, recurre esa misma noche a su método particular para ahuyentar los malos espíritus: el ruido. Tras una copiosa cena en comunidad, una caravana de vecinos recorre los pueblos del valle haciendo sonar los trucos o cencerros del ganado, organizando un gran estruendo al que también contribuyen algunas personas haciendo sonar cuernos de animales como los usados en el pastoreo.

Pastores. Foto realizada por Idoia Guillén.

Pastores. Foto realizada por Idoia Guillén.

La comitiva no se limita a interpretar su particular serenata en las calles de los pueblos, sino que durante el recorrido en coches por las carreteras del valle se detiene para tocar los trucos en el interior de los túneles.

Estas particular forma de invocar la protección de los animales del valle, recuperada hace algo menos de dos décadas, es muy esperada por todos y se celebra cada víspera de San Antón, no importa lo adversas que puedan ser las condiciones climáticas (que habitualmente lo son, y mucho, en esas fechas).

Merece la pena mencionar los enormes y bellos trucos que algunas personas se hacen construir expresamente para la ocasión.

Trucos. Foto realizada por Idoia Guillén

Trucos. Foto realizada por Idoia Guillén

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