La importancia de llamarse Jean-Joseph Saroïhandy

19. Enero 2010 | Por Alberto Gracia Trell | Categoria: Aragonés, Literatura y Lingüística

saroahandyLa figura del filólogo francés Jean-Joseph Saroïhandy (1867-1932) es de capital importancia dentro del campo de la filología aragonesa ya que es considerado unánimemente como el descubridor científico de la lengua aragonesa y pionero en su estudio. Así, Joaquín Costa, en referencia a Saroïhandy, señaló: «No olvidemos nosotros que le debemos ese servicio eminente: el haber iniciado el estudio científico del habla aragonesa.»

La llegada de Saroïhandy a nuestro país se debe al insigne Joaquín Costa, quien, en 1879, escribió en el Boletín de la Institución Libre de Enseñanza el artículo «Los dialectos de transición en general y los celtibéricos en particular. El ribagorzano y otros dialectos aragoneses-catalanes y catalanes-aragoneses». El prestigioso lingüista francés Alfred Morel-Fatio discrepó de la tesis de Costa según la cual dos lenguas en contacto podrían originar otra mixta.

De esta forma, Morel-Fatio decidió enviar a su discípulo más aventajado, Jean-Joseph Saroïhandy, a investigar este hecho. Saroïhandy obtuvo una beca para estudiar el Libro de Alexandre llegando en 1896 a la Biblioteca Nacional de Madrid y más tarde a Graus. En ese año ya realiza sus primeras encuestas en la capital ribagorzana, donde obtuvo un excelente recibimiento y acogida por los nativos, y a las pocas semanas ya hablaba la lengua del país.

A partir de entonces, Saroïhandy recorrió desde 1896 hasta 1932, es decir, durante más de treinta años, las dos vertientes del Pirineo, ya fuere a pie o en lomos de diferentes équidos, visitando centenares de pueblos y aldeas, para recoger y anotar materiales dialectológicos de todas las lenguas pirenaicas: vasco, aragonés, occitano y catalán. No obstante, a partir de 1913 su interés se centró exclusivamente en recorrer el dominio de la lengua vasca.

Por otro lado, desde 1920 hasta 1925, Saroïhandy ocupó la cátedra consagrada a las Lenguas de Europa Meridional en el Collège de France de París, la institución académica más importante de Francia, y allí fue precursor de la enseñanza del aragonés –tema que es también objeto de estudio e investigación por parte del historiógrafo Óscar Latas– y del vasco.

Su labor pionera abrió el camino a que otros conspicuos romanistas como William D. Elcock, Rudolf Wilmes, Gerhard Rohlfs o Alwin Kuhn se acercasen en años posteriores al Alto Aragón a estudiar el aragonés.
Para llevar a buen puerto su labor tuvo también numerosos informadores como Benito Coll, en Binéfar; Cleto Torrodellas, en Estadilla; Dámaso Carrera, en Graus; Pedro Arnal Cavero, en Alquezra, etc., y correspondencia con algunos de los máximos exponentes de la filología y de las letras del momento como Ramón Menéndez Pidal, Tomás Navarro, Domingo Miral, Antoni Maria Alcover o Fritz Krüger.

En ese sentido, su trabajo de campo le confirió un gran conocimiento de la realidad lingüística aragonesa, de modo que trazó la división lingüística del Alto Aragón en cuatro complejos: castellano, aragonés, catalán y dialectos de transición entre estas dos últimas lenguas. El aragonés, según esta clasificación, ocuparía el territorio comprendido al norte de la línea que une las localidades de Sos del Rey Católico, Biel, Ayerbe, Alquézar y Fonz.

Partiendo de esos materiales de campo, Saroïhandy publicó varios artículos y, tras jubilarse, tenía como objetivo realizar estudios más ambiciosos, como una monografía sobre el aragonés, pero su muerte, en 1932, le impidió llevar a cabo sus proyectos.
Sobre Aragón publicó varios artículos. Su obra cumbre es «Vestiges de phonétique ibérienne en territoire roman» (traducido posteriormente al castellano como «Huellas de fonética ibérica en territorio románico»), publicado en 1913, además de, entre otros, dos informes lingüísticos, primero de Graus, y, después, de Ansó y Echo.

Tras su muerte todo el material (constituido por 70 paquetes de fichas y 26 cuadernos de campo) fue depositado por su viuda en la Biblioteca de la Universidad de Burdeos. Nadie se interesó por estos materiales, hasta que en 1954 el filólogo Manuel Alvar daba información sobre la situación y localización del legado, pero la desidia más absoluta hacia el mismo continuó. Años después el lingüista catalán Artur Quintana publicaba en la Gran Enciclopedia Aragonesa –posteriormente también aportaría más información en la revista Rolde– un artículo biográfico en que daba noticia pormenorizada de la situación y contenido de los materiales.

mision-lingaistaEse legado, en lo concerniente a la lengua aragonesa, vio la luz en el año 2005 –tras más de setenta años de olvido total–, en una obra que, bajo el título de Misión Lingüística en el Alto Aragón, publicada en coedición entre Xordica Editorial y Prensas Universitarias de Zaragoza, en espléndido y sobresaliente estudio, trascripción y edición de Óscar Latas, fruto del trabajo de cuatro años de viajes a Burdeos para transcribir los cuadernos de campo y las fichas.

Misión Lingüística en el Alto Aragón constituye, como señala el profesor Artur Quintana en el prólogo a la misma, «un fondo de capital importancia tanto para la dialectología como para el proceso de normativización del aragonés.»
El libro se halla estructurado en tres partes: en primer lugar se consigna un amplio estudio sobre el estado y contenido del legado, se trascriben algunas reseñas biográficas y necrológicas, se señala la bibliografía aragonesa, se realizan algunas pinceladas sobre sus clases de aragonés en París, recoge los criterios gráficos de Saroïhandy para representar el aragonés, que presenta algunas vacilaciones, aunque también tiende hacia una normalización gráfica; y se completa con algunos artículos del filólogo francés inéditos en castellano.

En segundo lugar, encontramos el apartado “Literatura oral altoaragonesa y escritos”, donde se compilan textos que van desde el año 1896 hasta 1906, cuyo origen es diverso: por un lado, los recogidos de forma oral; y, por otro lado, aquéllos que fueron enviados o escritos desde Aragón. Los textos, que abarcan cuentos, adivinanzas, cartas, romances, pastoradas, etc., proceden de todas las comarcas aragonesófonas: Jacetania (Ansó, Echo, Fago y Biniés), Hoya de Huesca (Ayerbe y Agüero), Somontano de Barbastro (Alquezra y Estadilla), Sobrarbe (Plan, Parzán, Espierba, San Chuan de Plan, Bielsa y Chistén), Ribagorza (Benás, Foradada, Grustán, Besians, Graus, Torre del Ésera, Torres de l’Obispo, Perarruga, Terra de Graus, Puebla de Castro y La Poblla) y Cinca Medio (Fonz).

La tercera parte recoge el profuso vocabulario que, recogido entre 1896 y 1913, engloba materiales léxicos de 135 pueblos del Alto Aragón (incluidas algunas poblaciones del norte de la provincia de Zaragoza), que alcanza más de 11.650 entradas, lo que supone más de 30.000 voces.

En suma, si hoy disponemos de esta obra es debido a la brillante labor de Óscar Latas, quien ha dedicado muchos años en investigar y estudiar la figura del ilustre filólogo francés, que permanecía en un ignominioso olvido y cuya publicación y edición por parte de este investigador serrablés cubre un vacío pendiente de la filología aragonesa y –nos atreveríamos a decir– de la filología románica desde hace casi ochenta años.

El complemento natural de Misión lingüística en el Alto Aragón era reunir en un único volumen todos los artículos que el filólogo francés escribió sobre el aragonés y el catalán hablado en Aragón. Este vacío ha sido cubierto con el recién editado Informes sobre el aragonés y el catalán de Aragón (1898-1916) (Aladrada ediciones, 2009), que, nuevamente en excelente edición y estudio de Óscar Latas, incluye una extraordinaria introducción que sintetiza la obra articulista de Saroïhandy, recopila la totalidad de sus trabajos publicados que estudian diferentes aspectos del aragonés y del catalán en Aragón –algunos de ellos inéditos en castellano y otros de difícil acceso y consulta–.
Dos de estos trabajos ya fueron publicados por primera vez traducidos al castellano en Misión lingüística en el Alto Aragón (en concreto: «La Pastorada de Perarrúa» (1916) reproduce la versión de la pastorada de esta localidad ribagorzana representada en 1893 y apunta algunas anotaciones al texto; «Notas sobre el poema de Yuçuf» (1904), que estudia y localiza geográficamente este texto aljamiado del siglo XVI sobre la leyenda de José, el hijo de Jacob; y, por otro lado, también se editó «Un santo bordelés en Aragón», que, por su carácter esencialmente etnológico, pues rastrea el recorrido vital de San Úrbez con datos recogidos en Nocito, no se recoge en esta compilación exclusivamente lingüística).

aragones-y-catalanEl resto de artículos son: «Informe del Sr. Saroïhandy en España» (1898), que realiza un estudio del aragonés de Graus, además de transcribir «El cuento de la lechera» en esta lengua; «Informe del Sr. Saroïhandy» (1901), que recoge una serie de apuntes sobre el aragonés de Echo y Ansó, fruto del trabajo de campo de Saroïhandy en esos valles; «Los límites del valenciano» (1906), que detalla algunas características, sobre todo fonéticas, del valenciano, haciendo mención a datos del catalán en el Bajo Aragón y a cierta coincidencia lingüística con el aragonés de Sercué; «Glosas catalanas de Munich» (1907) analiza la lengua en que está escrito un texto medieval que contiene rasgos catalanes y aragoneses; «El catalán del Pirineo en la raya de Aragón» (1908), se trata del texto de la ponencia que, escrita originalmente en catalán, presentó al I Congrés Internacional de la Llengua Catalana, celebrado en Barcelona en 1906, donde expone ciertas peculiaridades del catalán hablado en Aragón y en la provincia de Lérida; y, en último lugar, «Huellas fonética ibérica en territorio románico» (1913), su obra cumbre y que más renombre le aportó, donde estudia el fenómeno de las oclusivas sordas intervocálicas y la coincidencia entre el aragonés y el gascón, aportando valiosos datos del habla viva, sobre todo de Sercué (Valle de Vio, Sobrarbe).

Solamente resta reconocer y agradecer tanto la labor pionera y formidable de Saroïhandy como el brillante y excelso estudio de Óscar Latas que, con cuyo meritorio trabajo de rescatar del olvido la memoria histórica del aragonés, ha colocado una gran piedra en la reconstrucción d’ixe casaluzio –d’o que cuasi nomás queda que enruenas–, pero encara no espaldato, que ye l’aragonés.

Bibliografía recomendada
Óscar Latas y Artur Quintana, «A contrebuzión de Jean-Joseph Saroïhandy á ro conoximiento de l’aragonés», Autas d’a III Trobada d’estudios e rechiras arredol d’a luenga aragonesa e a suya literatura, (Uesca-Alquezra, 17-20 d’otubre de 2001), Huesca, IEA-CFA, 2004, pp. 149-164.
Jean-Joseph Saroïhandy, Misión lingüística en el Alto Aragón, Edición y estudio de Óscar Latas. Zaragoza, Xordica Editorial - Prensas Universitarias de Zaragoza, 2005.
Jean-Joseph Saroïhandy, Informes sobre el aragonés y el catalán de Aragón (1898-1916), edición y estudio de Óscar Latas, Zaragoza, Aladrada ediciones, 2009.

Un comentario
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  1. Enhorabuena por el artículo, Alberto, muy interesante y recomendable. Gracias.

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